Historia - Asociación de Parteras Profesionales Skip to content
Creamos espacios de vinculación entre

Mujeres Profesionales Parteras Organizaciones

Dedicadas al cuidado de la mujer y su bienestar por más de 20 años

Lo que hoy representa la asociación es el resultado al trabajo y dedicación de muchas personas.

Historia

Antecedetes

La Asociación de Parteras Profesionales (APP) es una organización comprometida con el bienestar y la salud materno-infantil en nuestra comunidad. Desde su fundación, ha trabajado para fortalecer la profesión de las parteras, garantizando un acompañamiento seguro, humanizado y respetuoso durante las etapas más importantes de la vida: el embarazo, el parto y el posparto.

Inspirada por valores como la empatía, la vocación de servicio y el respeto por las tradiciones culturales, la APP combina el conocimiento ancestral con prácticas actualizadas en salud y medicina. Este enfoque integral no solo contribuye a la seguridad de las madres y sus bebés, sino que también fomenta la recuperación de saberes tradicionales, protegiendo así la riqueza cultural que define a las parteras.

Hoy, la APP no es solo una asociación; es una red de apoyo, un espacio de aprendizaje y una plataforma de incidencia que impulsa cambios positivos en las políticas públicas relacionadas con la salud materno-infantil. A través de su trabajo, la APP busca no solo transformar vidas, sino también dignificar y profesionalizar el rol de las parteras en nuestra sociedad.

En el mes de diciembre del año 2000 un grupo de personas egresadas de la Universidad Nacional Autónoma de México tiene la inquietud de organizarse y empieza la formación de la Asociación de Enfermeras Obstétricas y Perinatales con la intención de unir esfuerzos y dar solución a problemáticas de salud.

La ANEOP, A.C. se crea como Asociación Civil el 4 de abril del 2005, fue integrada por socios titulares, adjuntos y miembros honorarios, la mesa directiva fue compuesta por 8 miembros, Presidencia y Vocales.

La continuidad reafirma el compromiso con la sociedad en general y especialmente con las mujeres y a los profesionales de la salud para ejercer al más alto nivel de excelencia, dentro de un marco ético y legal que permita el libre ejercicio de la partería y rescatando el reconocimiento que merecen todas las parteras.